
CAPITULO
TERCERO
CONCEPTOS
BÁSICOS SOBRE LA FUNCIÓN PÚBLICA
9.
Para el cumplimiento de las finalidades que le son propias, la función pública
debe ser diseñada y operar como un sistema integrado de gestión cuyo propósito
básico 0 razón de ser es la adecuación de las personas a la estrategia de la
organización o sistema multiorganizativo, para la producción de resultados
acordes con tales prioridades estratégicas.
10.
Los resultados pretendidos por las organizaciones públicas dependen de las
personas en un doble sentido:
1.
Se hallan influidos por el grado de adecuación del dimensionamiento,
cuantitativo y cualitativo, de los recursos humanos, a las tareas que deben
realizarse. Por ello, el suministro de capital humano deberá ajustarse en cada
caso a las necesidades organizativas, evitando tanto el exceso como el déficit,
y gestionando con la mayor agilidad posible los procesos de ajuste
necesarios.
2.
Son consecuencia de las conductas observadas por las personas en su trabajo, las
cuales, a su vez, dependen de dos variables básicas:
a)
las competencias, o conjuntos de cualidades poseídas por las personas, que
determinan la idoneidad de éstas para el desempeño de la tarea;
y
b)
la motivación, o grado de esfuerzo que las personas estén dispuestas a aplicar a
la realización de su trabajo.
Por
ello, las normas, políticas, procesos y prácticas que integran un sistema de
función pública deben proponerse desarrollar una influencia positiva sobre el
comportamiento de los servidores públicos, actuando, en el sentido más adecuado
en cada caso, sobre las competencias y la voluntad de las personas en el
trabajo.
COHERENCIA
ESTRATÉGICA
11.
La coherencia estratégica es un rasgo esencial de cualquier sistema de función
pública. Ello significa que la calidad de sus instrumentos e intervenciones no
puede ser juzgada desde una supuesta normalización técnica o neutral, al margen
de su conexión con la estrategia perseguida en cada caso por la organización. La
gestión del empleo y los recursos humanos sólo crea valor en la medida en que
resulta coherente con las prioridades y finalidades
organizativas.
FACTORES
SITUACIONALES
12.
La efectividad de los arreglos institucionales que caracterizan a la función
pública se halla influida por condiciones y variables que se encuentran en el
interior o en el exterior de la organización o sistema multiorganizativo en que
se opere. Si bien dichos factores situacionales son múltiples, algunos merecen
ser destacados por su importante grado de influencia sobre la gestión del empleo
y las personas:
·
En
el contexto interno, la estructura de la organización, o conjunto de formas que
se utilizan para dividir y coordinar el trabajo; y la cultura organizativa, o
conjunto de convicciones tácitas, valores y modelos mentales compartidos por las
personas.
·
En
el entorno, el marco jurídico de aplicación, el sistema político y los mercados
de trabajo son los principales factores situacionales.
Los
ajustes mutuos entre los arreglos propios de la función pública y este conjunto
de factores son una condición de éxito de las políticas y prácticas de gestión
del empleo y los recursos humanos, en cualquier entorno
institucional.